martes, 31 de mayo de 2016

CiudArte: LA VOCACIÓN PEDAGÓGICA DE UN ESCRITOR



Artículo publicado en La Opinión de Tenerife el 28 de mayo de 2016 





 La verdad necesita de un gran vacío, de un silencio donde pueda aposentarse, 
 sin que ninguna otra presencia se entremezcle con la suya, desfigurándola. 
 El que escribe, mientras lo hace, necesita acallar sus pasiones 
 y, sobre todo, su vanidad. 

 MARÍA ZAMBRANO 




Supongo que todos los enamorados de las letras nos preguntamos qué razón nos impulsa a situarnos frente a la página en blanco y comenzar a llenarla de palabras. En mi caso particular, defiendo la teoría de que escribir es un modo de sobrevivir. Nos desagravia de los reveses y frustraciones que nos inflige la vida verdadera y gracias a ella desciframos, al menos parcialmente, el jeroglífico que suele ser la existencia para la mayoría de los seres humanos, principalmente aquellos que alentamos más dudas que certezas y confesamos nuestra perplejidad ante temas como la trascendencia, el destino individual y colectivo, el alma, y el sentido o el sinsentido de la Historia. 

Coincido con el Nobel Mario Vargas Llosa cuando afirma que la literatura es una representación falaz de la vida que, sin embargo, nos ayuda a entenderla mejor, a orientarnos por el laberinto en el que nacimos, transcurrimos y morimos. Sin embargo, hay también quien siente la escritura como parte primordial de su propia vida, como si ambas -escritura y vida- estuviesen entrelazadas y caminasen juntas casi desde un mismo centro. Personas para quien la palabra es acto. Acción siempre transformadora. Creo que este es el caso de Francisco Ramírez Viu. 

Hace algunos meses el destino me deparó una grata sorpresa en forma de bellísimo texto literario titulado CARTAS DESDE EL RÍO. Su autor es, como digo, el escritor grancanario Francisco Ramírez Viu y en estas fechas de Ferias del Libro me gustaría compartir la esencia de su proyecto artístico, que voy conociendo poco a poco, y se difunde a través de talleres de escritura (entendida esta, no sólo como una rama del arte, sino como vía para entender mejor el propio equilibrio personal). Su sencilla metodología consiste en ir encontrando un orden y un equilibrio en el pensamiento, en el tono, en la voz, en el ritmo y en el tiempo verbal de los textos e ir descubriendo, al mismo tiempo, las raíces del sentir y del pensar de quien escribe. Su propuesta consiste en “aprender a mirar”, a sentir y a pensar desde el trabajo contemplativo, una actividad en la que interviene de modo decisivo el silencio y que está inspirada en la filosofía de la escritora María Zambrano, cuya extensa obra -entre el compromiso cívico y el pensamiento poético- sólo fue reconocida en España tras un largo exilio cuando, ya anciana, fue galardonada con los dos máximos reconocimientos de las letras españolas: el Premio Príncipe de Asturias (1981) y el Cervantes (1988). 

Por su parte, la obra literaria de Ramírez Viu ha obtenido, entre otros galardones, el “Francisco Umbral” de Novela y el “Gran Canaria” de Literatura, cultivando distintos géneros como la narrativa, la poesía y el ensayo. Acaba de publicar su último título, EN LOS CLAROS DEL BOSQUE. EL ENCUENTRO DE MARÍA ZAMBRANO CON LA RAZÓN POÉTICA. Asimismo, es director de ciudArte (www.ciudarte.es), una iniciativa docente inspirada en la visión de la pensadora malagueña, desde la que difunde la idea de una literatura comprometida con el silencio para que, tanto adultos como niños, aprendan a escribir desde la contemplación. He tenido la suerte de leer algunos de los textos surgidos en sus talleres infantiles y reconozco mi asombro ante su hondura y su belleza. Sé que estos talleres se desarrollan en gran parte en entornos naturales, donde puede hacerse más acogedor el diálogo con la realidad. Entiendo el tesoro que encierran y me gustaría dar fe de ellos en algún artículo venidero. 

Considera Viu que los cinco sentidos están comunicados entre sí y que, a su vez, se interrelacionan con otros “sentidos”, como la imaginación, la memoria y la intuición. Y es esa escritura que nace de la quietud contemplativa la que se alza como un magnífico recurso para transformar y armonizar el propio mundo interior. Además, aprender a respetar la palabra (lo que se dice, cómo se dice y por qué se dice) favorece el respeto a otras palabras dadas y recibidas en distintos momentos de nuestra vida, para revestirlas de honestidad y hacerlas coherentes con nuestros actos. 

Adhiriéndose a esta hermosa aventura, desde el pasado día 21 de mayo la población de San Fernando de Maspalomas acoge de forma permanente el Aula María Zambrano de Estudios Sociales y Literarios con la finalidad de expandir entre sus participantes la actitud poética y la capacidad de expresión. Ramírez Viu impartirá allí algunos talleres para adultos de forma periódica a partir del próximo curso. Hoy más que nunca, es preciso hacerse eco de este tipo de iniciativas nacidas en el archipiélago canario, tan necesarias y enriquecedoras desde el punto de vista cultural y social. Por mi parte, seguiré su pista y continuaré apoyando y difundiendo -desde mi humilde posición- este importante proyecto nacido de la vocación pedagógica de un escritor.

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